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De la integración digital a la soberanía de los datos: la nueva disputa regulatoria de América Latina

  • Foto del escritor: RLI
    RLI
  • 29 abr
  • 3 Min. de lectura

Maurício Vedovato, socio de HRSA
Maurício Vedovato, socio de HRSA

Si en marzo todavía era posible leer la transformación digital de América Latina principalmente desde la integración financiera y los pagos instantáneos, abril dejó ver que la región está entrando en una fase más profunda y estructural. La conversación ya no se limita a conectividad o acceso. Cada vez más, gira en torno a cómo la nube, la inteligencia artificial, la protección de datos y la capacidad de procesamiento se articulan dentro de una misma agenda estratégica. Los movimientos recientes de Brasil apuntan precisamente en esa dirección. En el IAPP Global Summit 2026, la autoridad brasileña de protección de datos participó junto con reguladores de Argentina y Ecuador en un panel sobre el escenario latinoamericano, destacando la cooperación internacional y el avance de asuntos como la inteligencia artificial, las transferencias internacionales de datos y las salvaguardas en el entorno digital.

 

Ese cambio de enfoque también se refleja en la agenda de infraestructura. El 9 de abril, el Ministerio de Comunicaciones de Brasil afirmó que el país quiere convertirse en un gran polo de procesamiento y almacenamiento de datos para operar inteligencia artificial, e informó que ya se habían aprobado más de 4 mil millones de reales a través del fondo de universalización para expansión de fibra óptica y construcción de centros de datos. Un día antes, Reuters informó que Tecto Data Centers prevé invertir US$2.000 millones hasta 2028 en cinco nuevas instalaciones en Brasil, lo que refuerza el papel del país como destino prioritario para infraestructura digital a gran escala en la mayor economía latinoamericana.

 

Lo más revelador de este momento, sin embargo, es que la infraestructura ya no se presenta únicamente como una cuestión de inversión o eficiencia. El 20 de abril, el Ministerio de Gestión e Innovación de Brasil inició una agenda oficial en China centrada en la soberanía de los datos y el fortalecimiento de la nube gubernamental. Según el propio ministerio, el modelo en discusión contempla equipos instalados físicamente en centros de datos estatales ubicados en territorio brasileño, con comunicaciones externas controladas y operación a cargo de empresas públicas. Es decir, la transformación digital empieza a ser concebida también como autonomía, control nacional y resguardo de información sensible.

 

Vistos en conjunto, estos hechos no describen solo una expansión tecnológica. También anticipan un cambio jurídico y regulatorio en la forma en que América Latina probablemente abordará sus mercados digitales en los próximos años. La región comienza a plantearse con mayor claridad quién podrá almacenar, tratar, transferir y monetizar datos en sectores sensibles, bajo qué parámetros de ciberseguridad, con qué estructuras contractuales y con qué nivel de supervisión estatal. No es casual que la autoridad brasileña haya destacado en Washington prioridades vinculadas con fiscalización, incidentes de seguridad, transferencias internacionales de datos, inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes.

 

Para las empresas que operan en sectores digitales, financieros o intensivos en datos, este ya no es un debate meramente técnico. La arquitectura contractual de la nube, la localización de la infraestructura, los flujos transfronterizos de datos, la gobernanza de la inteligencia artificial y la resiliencia cibernética pasan a formar parte del núcleo del riesgo regulatorio y de la planificación empresarial. Por eso importan las señales de abril. Todo indica que la próxima etapa de la integración latinoamericana dependerá menos de la simple interconexión entre mercados y más de la capacidad de construir un marco jurídico confiable para la nube, el procesamiento y la soberanía digital.

 

*Maurício Vedovato es socio de HRSA y especialista en derecho de la tecnología, internet, medios, comunicaciones y entretenimiento.



 
 
 

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